La representación de mujeres en carreras técnicas (Ingeniería y Arquitectura) está en torno a un 25%, según datos del Ministerio de Educación. Sobre los grados TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación); el porcentaje de mujeres es solamente un 10% del total de estudiantes matriculados en ellas.
Impulsar vocaciones STEM desde la cercanía
Cada año, la Universidad de Alicante impulsa una iniciativa que va mucho más allá de una simple actividad educativa. El programa “Quiero ser Ingeniera” nace con un propósito claro: acercar las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) a estudiantes preuniversitarias, especialmente chicas, para despertar vocaciones y derribar estereotipos que aún persisten.
Este evento se convierte en un espacio donde la curiosidad se transforma en posibilidad. A través de talleres, charlas y encuentros con profesionales, las participantes no solo descubren qué significa estudiar una ingeniería, sino que también pueden imaginarse a sí mismas formando parte de ese futuro. Y eso, en sí mismo, es poderoso.
El valor de los referentes femeninos y el acompañamiento
En este contexto, mi papel como referente adquiere un significado muy especial. No se trata únicamente de explicar conceptos técnicos o compartir mi trayectoria profesional. Se trata de escuchar, de acompañar, de responder a dudas que muchas veces no aparecen en los libros: “¿Seré capaz?”, “¿Encajaré en este mundo?”, “¿Hay sitio para mí aquí?”.
Mi experiencia en el sector tecnológico ha estado marcada por retos constantes, aprendizaje continuo y, también, por la evidencia de que aún somos pocas mujeres en determinados entornos. A lo largo de los años, he aprendido que la tecnología no es solo código o sistemas: es una herramienta para transformar la sociedad. Pero para que esa transformación sea justa y representativa, necesitamos diversidad.
Por eso, participar en iniciativas como esta es tan importante para mí. Porque sé que, a veces, basta con ver a alguien que se parece a ti para empezar a creer que tú también puedes llegar.
Más diversidad para un futuro tecnológico
Acompañar a jóvenes en este camino es, sin duda, una de las experiencias más enriquecedoras de mi carrera. Ver cómo se enciende esa chispa de interés, cómo cambian las percepciones y cómo empiezan a hacerse preguntas más grandes… es ahí donde todo cobra sentido.
La falta de referentes femeninos en STEM no es solo una cuestión de números, es una cuestión de oportunidades. Acercar la ingeniería a las chicas no significa excluir a nadie, sino ampliar horizontes y garantizar que el talento no se pierda por prejuicios o falta de información.
Construyendo un futuro con igualdad de oportunidades
Si tuviera que dar un consejo a quienes están empezando a plantearse su futuro, sería este: no dejes que nadie decida por ti lo que eres capaz de hacer. La tecnología necesita mentes diversas, creativas y valientes. Y tu lugar en ella no depende de estereotipos, sino de tu curiosidad y tus ganas de aprender.
Cerraré con una convicción que también compartimos desde el ámbito profesional. En Banco Sabadell trabajamos para fomentar la equidad entre mujeres y hombres en todos los ámbitos, incluido el tecnológico. Porque sabemos que el progreso real solo ocurre cuando avanzamos juntos, con igualdad de oportunidades.
El futuro de la ingeniería no está escrito. Y, afortunadamente, cada vez hay más voces dispuestas a escribirlo.